El día de hoy, 13 de abril será recordado como el Día de la Dignidad Nacional. Del 11 al 13 de abril de 2002, el mandatario venezolano fue víctima de un golpe de estado que ejecutó la oposición de extrema derecha, apoyada por los medios de comunicación privados. Este golpe de estado duró pocas horas, ya que los venezolanos y venezolanas tomaron las calles para exigir la restitución en el poder del líder electo democráticamente, el presidente Hugo Chávez.
Nunca antes el colectivo patrio hizo tan suyo el lema “unidad para vencer la infamia”. El 13 de abril de 2002 fue el regreso del Gobierno legítimo y la derrota de la traición. La gloria se vivió en las calles y campos del país porque todos se sumaron a la lucha contra la injerencia y la imposición de intereses extranjeros, que lograron colocar en Venezuela un Gobierno de facto, que pretendía derogar la Constitución de 1999.
El presidente Chávez reflexionó sobre aquellos días, que permitieron reivindicar “la verdadera política, porque creo que ahí está la razón más poderosa de la respuesta popular revolucionaria del 13 de abril”.
“Nosotros, quienes ocupamos puestos de Gobierno, tenemos que ejercer el poder político obedeciendo al pueblo y a sus intereses. Esa es la razón esencial que viene determinando este camino y que lo va a seguir determinando”, indica.
Sobre los hechos del 11 al 13 de abril
Lleno de indignación, el pueblo salió a las calles exigiendo el retorno de su Presidente y la restitución de la democracia. Desde su confinamiento en la Base Naval de Turiamo (estado Aragua, al oeste de Caracas), el Mandatario entregó una hoja de papel al cabo (GNB) Juan Rodríguez, en la que escribió: “No he renunciado al poder legítimo que el pueblo me dio”. (Cuando todos los medios ligados a esta conspiración habían anunciado la supuesta renuncia del presidente Chávez).
El escrito fue enviado por fax y llegó a varios cuarteles del país. Militares leales tomaron esta misiva y sentaron posición contra los usurpadores. Ya pasado el mediodía de aquel sábado de abril las calles estaban tomadas por millones de venezolanos que rechazaban la dictadura de Pedro Carmona Estanga.
Fue una verdadera revolución ciudadana. La difusión de la causa patriota estuvo a cargo de la comunicación directa, muchas veces por mensajes de celular, otras a través de los medios alternativos y comunitarios, que fueron quienes en verdad informaron ese día, pues los grandes medios se negaron a difundir lo que ocurría en ese momento.
Las manifestaciones llegaron hasta los cuarteles. En Caracas, la capital venezolana, fue rodeado el Palacio presidencial de Miraflores por el pueblo reclamando el regreso del presidente Chávez.
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana desconoció el Gobierno de facto y se opone a la derogación de la Constitución. La Guardia de Honor toma el Palacio de Miraflores. Los golpistas huyen a la desbandada. Algunos de ellos que no logran hacerlo son temporalmente retenidos para poder garantizarles su propia seguridad. Las puertas de la sede del Gobierno son abiertos para permitir el acceso al pueblo y a los ministros.
El vicepresidente Diosdado Cabello es juramentado por Willian Lara —presidente de la Asamblea Nacional— como Presidente, ejerciendo el cargo por cinco horas y ordenando la operación de rescate del presidente Chávez.
Con el pueblo en las calles y los militares retomando el papel de resguardar la voluntad de las mayorías, se lograron las condiciones para el retorno del Gobernante y el restablecimiento de la democracia y las libertades en Venezuela.
Prensa Presidencial /Prensa-Embajada venezolana en EE UU/ 13 de abril de 2012




